Presentar al autor, haciendo una breve semblanza o recuerdo del mismo.
Presentar la obra y al autor a un público que desconoce sobre qué trata ésta y quién y qué trayectoria posee quien la ha compuesto
Orientar sobre las modificaciones que ha sufrido la obra: correcciones, ampliaciones, supresiones, actualizaciones, textos utilizados...
Agradecer la labor de quienes han colaborado o participado en la composición de la obra.
Defender el mérito de la obra y la necesidad de que exista.
Ganarse la simpatía del que va a leerla mediante el tópico de la captatio benevolentiae, excusar al autor o pedir perdón por él.
El prólogo es además el escalón previo que sirve para explicar o aclarar algunas circunstancias importantes sobre la obra literaria que al autor le interesa destacar.